No se me antoja pensar en alguien más, y aunque estuve a punto de caer de nuevo hace poco, logré esquivar la trampa. Mejor para mí...
Que mi camino se llene de piedras con las que tropezar, no me importa, me puedo levantar siempre...pero si algo que necesite más cuidado se quiere interponer...no gracias, no tengo tiempo ni ganas...
Y tú te preguntarás ¿dónde quedó al chica que empezó este blog de lo más enamorada? Pues se quedó por ahí, distraída como siempre, dibujando corazones en su cuaderno y en cuanta superficie existiera.
Yo estoy en mi propia montaña rusa, en esa parte del trayecto en que todo te asusta, en la que quieres gritar, pero te haces la valiente como buena macha y pones en acción tu poker face.
Cuando llegue ese momento, que alguien me traiga un cuaderno.
