"La infidelidad se produce cuando dos corazones se encuentran demasiado tarde" f.v
DANIEL
Daniela tiene una sonrisa hermosa, radiante como la luz del sol y capaz de enamorar al mismísimo Papa.
Yo vivo embobado de ella, de sus gestos, sus palabras, su forma de caminar, hasta de la forma en que mastica el chicle.
Me encontraba sentado en el patio, a su lado, feliz como siempre, per había algo que no dejaba de llamarme la atención, me ponía nervioso y hasta me hacía temblar.
Una mirada me seguía por donde iba, me grababa los gestos, me contaba los pasos, me inmobilizaba el cuerpo.
Era ella, manos hermosa que Daniela, menos radiante que Daniela, menos TODO que Daniela; pero no podía irgnorarla.
Esos ojos medio achinados con mirada seductora, esos labios ocultando algo atractivo...en efecto, no era ni la zapatilla de Daniela... pero me gustaba.
FIORELLA
Una vez más me encontré con su mirada. Él hacía como si Anghelo estuviera pintado.
Algo no podía entender, ¿ yo lo miraba o él me miraba a mí?
La cuestión era que con cada mirada la tracción era cada vez más obvia, y no lo podíamos evitar.
Anghelo es un buen chico, no el más guapo, ni el más romántico, ni el más inteligente; pero es lindo conmigo, se preocupa por mí y siempre trata de ganarse mi atención... creo que, en el fondo, sabe que me esfuerzo por quererlo como él me quiere a mí.
Pensar en otro chico... no es precisamente lo que yo llamaría justo y agradecido.
Terminando el recreo regresé al salón y traté de seguir lo que el profe decía... pero esos ojos perseguían mi mente y lo detestaba. Solución : dormir.
DANIEL
Daniela ya había notado esas miradas, nunca me dijo nada, pero si veía que ella estaba cerca, rápidamente me llevaba a otro lugar.
Dicen que el hombre es débil a la carne.
Entré al salón después del recreo y había una pequeña, pero curiosa, discusión en mi cabeza. Ese ángel puro y sincero contra ese diablillo travieso y malicioso que todos tenemos por conciencia.
El diablillo fue quien ganó, con pocos fundamento y moral, ganó. Fui yo quien lo decidió.
Dicen que el hombre cuando quiere algo de verdad, lo consigue.
Yo quería algo, no sabía exactamente qué, pero lo quería. De muchas maneras busqué su correo, hasta que, por fin, lo conseguí. Al cabo de unos días me volví un ciber-amigo desinteresado de ella; luego, un Buen ciber-amigo; más tarde, un ciber-amigo cariñoso cibernéticamente.
Mientras todo esto sucedía, Daniela y yo seguíamos como siempre de un lado a otro, siendo el ejemplo de pareja que perdura en la fidelidad.
Dicen que el hombre primero actúa y después piensa.
Habíen pasado ya semanas desde que me volví su ciber-amigo cariñoso, y ella reclamaba el hecho de no habernos hablado nunca cara a cara.
"Es hora del gran paso" me dijo mi infiel amigo el diablillo. Sin pensarlo dos veces le pedí que nos encontráramos a la salida a tres cuadras del colegio para conversar. Luego de traer abajo sus escrúpulos sobre el qué dirán, la convencí.
Salí de la computadora y me puse a pensar si lo que había hecho era lo correcto o no. "Muy tarde muchacho, lo hecho, hecho está y las cosas suceden por algo.
Si lo que dicen es cierto...BIEN HOMBRE SOY.
FIORELLA
Eran las 6 pm y entré al msn.
Anghelo estaba conectado, pero no me hablaba porque habíamos discutido. Se puso celoso porque advirtió las constantes miradas que intercambiábamos Daniel y yo.
¡No podía resistirme! su mirada tierna y su sonrisa disimuladamente seductora iban cautivándome más y más.
-Nuevo contacto en el msn-no sabía quién era, pero acepté. Me saludó, lo saludé... no sé porque pero presentía que era él.
Anghelo, a la semana y media, se disculpó por haberse puesto celoso sin motivo, lo único que el no sabía, es que no era así.
En esa semana y media, Daniel y yo nos hicimos amigos, luego buenos amigos, y por último MUY amigos. En qué momento y cómo, es algo que hasta ahora no puedo responder, fue algo tan inexplicable como que separado se escriba todo junto, y todo junto se escriba separado.
Las miradas que nos dimos en ese lapso tenían algo de picardía, pues en el fondo sabíamos que ser tan amigos no era lo más adecuado.
Luego de la reconcialiación con Anghelo, quise que todo fuera mejor entre nosotros, pero no podía dejar de mirarlo, ni de hablarle.
Lo peor de todo, era que él estaba con Daniela, y juntos formaban una pareja tan malditamente perfecta que hasta sus nombre combinaban [ Daniel y Daniela .. aj! ]; al menos eso se creía.
Cuando hablábamos por msn, parecía que para él, ella no existía, ni Anghelo, para mí, sólo éramos los teclados, las pantallas y nosotros. Me sentía como las femme fatale de las telenovelas que tando odiaba.
3 semanas después, esa relaciónde amigos, tenía lo de amigos lo que un cebiche con huevo tiene de rico, tanto que ya habíamos acordado en vernos a la salida del viernes.
DANIEL
Viernes, salida. Daniela se fue rápido a su casa, y por lo que vi, Anghelo también.
Tal cual lo acordamos, ella se fue sola caminando y a la distancia yo la seguía, nadie nos debía ver. Sin siquiera voltear q verme, ella entró a la heladería escogida para el encuentro. Al yo entrar la vi sentada en una mesa.
Me senté también, la miré, me miró. No nos saludamos.
Decidí romper el hielo con una pregunta sobre los cursos para ambos quitarnos el nerviosismo de encima.
Llegó el helado, dos bolas para cada uno, fudge, wafer y su cereza.
No lo podíamos evitar, mientras hablábamos no dejábamos de mirar hacia la entrada... si alguien conocido aparecía y nos veía, sería fatal.
Si conversamos mucho o poco no lo recuerdo, yo iba con una meta estaba dispuesto a cumplirla.
Salimos de la herladería, íbamos rumbo a su casa. en el camino, la cogí de la mano, sentí que se intimidó pero la cogí con firmeza.
Seguíamos conversando y en mi cerebro mi infiel amigo el diablillo me iba dictando que hacer.
Me detuve en una esquina antes de llegar a su casa, la cogí de ambas manos y me acerqué a ella.
Ella me dijo que esto estaba mal, el angelito en mi cabeza me decía lo mismo...
PERO YA ERA DEMASIADO TARDE
FIORELLA
Durante la semana, no sabía que pensar, no sabía si estar ansiosa o no. Solo sé que estaba a la expectativa.
Contaba los minutos, horas, días, que faltaban para el viernes.
El viernes, las clases me sonaban a piedras y Daniel, veía y escuchaba su nombre por todos lados. Tocó el timbre de salida. Yo debía salir sola y rápido (felizmente ese día Anghelo comenzaba el Británico). Estaba caminando y sentía su presencia a lo lejos, siguiéndome.
Aún tenía la opción de cruzar, tomarun carro y seguir siendo la misma cariñosa y siempre fiel enamorada. Pero algo en mí me impulsaba a seguir caminando hasta el punto de perdición... digo encuentro... la heladería " HeladosFríos".
Llegué y cogí la mesa más alejada. Si alguien nos veía, bueno sería de lo peor. Dos minutos depués llegó él, ¡Dios! sentía que los señortes meseros sabían lo que estábamos haciendo. Pedimos lo helados y el dijo algo sobre RV, creo que quería romper el hielo. Hablamos de banalidades ( el clima, el helado, las sillas... ). Terminamos y salimos del lugar.
Mientras caminábamos, tomó mi mano. En ese preciso instante, mi mente empezó a batallar. Quería salir corriendo y al mismo tiempo, quedar ahí, así por siempre. Él no tó eso y cogió mi mano más fuerte, como queriendo evitar que escapara. Llegamos a mi casa y nos detuvimos.
Podía sentir la tensión en el aire. cogió mi otra mano y se fue acercando lentamente.
Le dije que esto no estaba bien. No podía continuar con eso... vi duda en sus ojos...
PERO YA ERA DEMASIADO TARDE
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