24 may 2011

Una herida en el pie

Una herida en el pie no se cura tan rápido como quisiéramos, es más, tarda en curar lo que tarda el micro en el que estoy pasar la Av. Benavides a las 6.30 de la tarde (osea un siglo).

Hoy cuando pasé por enésima vez por aquel LUGAR (sí, con mayúsculas), me pregunté por qué demonios demoraba tanto en curar, y me di cuenta de que era porque todos los días caminas, y por ende, pisas esa herida, abriendo la llaga que por la noche había cicatrizado un poco.

Al comprender que era casi imposible que dicha herida sane a la velocidad deseada, me di cuenta de que solo quedaban dos opciones: O aprender a caminar con un solo pie (obviamente todos lo notarían), hasta que sin darte cuenta la herida cierre y puedas volver caminar normal. O aprender a soportar el dolor, o mejor dicho, poder ignorarlo, para fingir caminar "normal" (sin que nadie se dé cuenta del asunto), hasta que después de MUCHO tiempo la herida termine de cerrar.

En pocas palabras: aceptar que te duele o ignorar tu dolor.

A ratos lo primero, a ratos lo segundo...la verdad, no importa lo que hago... ja! acabo de hacer lo segundo y ni te diste cuenta...aunque con todo esto, estoy haciendo lo primero...
¿Por qué? 
Porque me duele como la RECHET y porque tengo unas ganas tremendas de gritar AUUU!, solo por eso.

Y ahora que ya me desahogué, solo me queda una duda: ¿Qué haces tú con tus "heridas en el pie"?